Tras el final de InuYasha el verano pasado, nuestra querida Rumiko Takahashi había estado un poco en silencio. Hasta que hace no mucho publicó dos one-shots, Unmei no Tori y My Sweet Sunday (este en colaboración con otro grande, Mitsuru Adachi). Pero en el mes de marzo saltó la noticia de que en abril, concretamente en el número 22 de la Shonen Sunday, comenzaría una nueva serie, de la que no se dieron más datos. El tiempo ha pasado, y hace un par de semanas finalmente llegó el momento. Ya conocíamos su título: Kyoukai no Rin-ne, habíamos visto a los protagonistas, y la espera fue larga, pero finalmente está aquí. A día de hoy sólo han salido los dos primeros capítulos, aún está presentando la serie, y por tanto poco podemos decir, pero aún así, lo haré.
Desde que era pequeña, Sakura Mamiya desapareció misteriosamente en el bosque detrás de su casa. Volvió sin un rasguño, pero desde entonces ha sido capaz de ver fantasmas. Ahora es una adolescente, va al instituto normalmente, y sólo quiere ¡que los fantasmas la dejen en paz! En la escuela, la mesa de su lado ha estado vacía desde el principio del año. Un día de repente su ocupante, Rinne Rokudo, llega vestido con un traje muy extraño… y al parecer sólo ella puede verlo por lo que… ¡tiene que ser un fantasma! Resulta que este Rinne es un Shinigami (¿alguien dijo Bleach? xD)
que se encarga de enviar a las almas de los muertos que siguen teniendo cuentas pendientes en el mundo. Pero para ello existen tarifas, pues según el material que necesite o los rituales que vaya a realizar tiene que pagar algo. Y por supuesto, a la pobre Sakura le toca pagar todo el tiempo xD Para poder enviar las almas al más allá, Rinne tiene que hacerlas pasar por la Rueda de Samsara (o un nombre similar, no lo tengo muy claro), que hace como de puerta entre mundos.
La historia, como siempre, es completamente abierta y puede dar lugar a miles de cosas. Con este planteamiento, la serie puede perfectamente durar lo que InuYasha y más, así que habrá que ver si vale la pena. En principio me ha parecido entretenida, comienza bien, pocos personajes de momento (dos xD) pero bien definidos, y con bastantes similitudes a las series de moda (parece que los Shinigamis venden mucho xD) que sin embargo, y conociendo a la autora, puede abordar desde perspectivas muy… curiosas.
En el aspecto gráfico, es completamente continuista, Takahashi tiene su estilo y no lo cambiará nunca, y así está bien. Lo que sí he notado es que quizás es un poco más detallada que antes, como sensación general lo veo más trabajado aunque siempre dentro de su estilo.
En resumen, se merece una oportunidad, aunque las similitudes y comparaciones serán odiosas y puede que a más de uno echen atrás, al menos yo la seguiré de momento.























